Hay días en los que uno (o una) prefiere que no existan, que desaparezcan del calendario gregoriano, chino o el que usted siga. Parece que todas las fuerzas terrenales (y no tan terrenales muchas veces también) se oponen a uno (o una) independientemente de los esfuerzos que haga para con uno (o una) mismo (o misma).
Vamos, que no es cuestión de que usted se preocupe de elegir cuidadosamente qué planta de qué pie va a colocar primero al levantarse de la cama (asumo que usted duerme en cama, aunque si opta por dormir sobre el suelo la misma regla ha de aplicarse pues al fin y al cabo todavía somos seres erguidos). El universo… se conjura contra usted (o contra mí en este caso); aunque para qué extender la hipótesis a todo el universo cuando todo está originado en unos pocos factores.
Resumiendo… disfruta cada momento que no te topes con una pared, pues por desgracia (o por suerte, todo depende de como se valoren las cosas tan estúpidas como esta) van a ser pocos a lo largo del día, y el tiempo que pierdes escogiendo la planta del pie lo podrías emplear en rascarte el cogote :)