Inception is a word that I did not know until I heard about the same name’s movie… and it means birth, but I guess it is a fancier word. In any case, it is the starting point of the new year, but also the photography project that I would to pursue this year (and the upcoming ones).
I used to have this project of “One year, 52 pictures”, but it is quite difficult processing a picture per week, at least when I was studying, perhaps now I can do it; but just in case… I will make sure it is at least the project “One year, 12 thoughts”, that is, a thought represented by a picture every month (and I will also try to keep with the weekly one, but I cannot guarantee it…).
Anyways… I hope you like this one, which is a very simple picture, but the thought is quite complex as being born is the outcome of a marvelous and tedious process that only nature is capable of doing, and we, as humans, have a privilege by having the ability as well, and a new year, depicted usually by the month of January, means for many people a new start, or a celebration of being alive one more year.
Here you have a couple years old spring in one of Uppsala’s river sides, Fyrisån.
Hoy comienza la Cumbre del Clima de las Naciones Unidas (COP15) en la capital de Dinamarca, Copenhague. Y he creído oportuno rescatar esta instántanea que tomé hará dentro de nada un año, que en pocos días dará fin por cierto. Creo que representa lo que se pretende tratar en esta cumbre sobre el famoso cambio climático y lo complicado que resulta desenredar la madeja de los intereses económicos y medioambientales (a pesar de que no crea en estas cosas… pues no hacen más que tratar los mismos problemas y luego en la siguiente reunión no han solucionado nada de lo que hablaron en la anterior).
Disfruten de la vida que uno de los elementos más básicos, el agua, ha propiciado en nuestro planeta.

Un cambio siempre lleva consigo una nueva filosofía, o al menos, una nueva forma de abordar las cosas… así que creo, que el cambio en el blog, queda representado con esta fotografía que llevaba más de un año en el trastero. Con esto también retomo la publicación de una fotografía a la semana (de verdad que lo intentaré… pero lo complicado no son las fotografías… si no el tiempo que empleo en el procesado; consecuencias del perfeccionismo al que mi mente está sujeto…).
He aquí una panorámica tomada desde un pequeño pueblecito en Noruega, Vanvikan. Un lugar perfecto para relajar la mente.

Actualización (07/12/2009)
Parece que al menos una de mis mejores amigas no está segura de cuánto de real tiene esta fotografía y cuánto no… así que creo que debe ser el lector quien juzgue… pero como comento en la descripción de la fotografía en Flick.r, la fotografía es un pseudo-HDR :)

Este mes de Mayo está siendo bastante inusual por aquí, y mal que me pese decirlo… estoy deseando que empiece el sol, porque con tanto cambio de tiempo (que si hoy sol, que si mañana nubes pero temperatura agradable, que si en dos días lluvia, viento y frío,…) no acabo de aclimatarme y estoy en un estado de pseudo-enfermedad constante.
Así que visto lo visto, la foto de la semana es bastante descriptiva… ese bien más preciado y cotizado que el petróleo.

Aprovechando el VII Rally Fotográfico Ciudad de Valladolid, organizado por el diario El Norte de Castilla, cuyo lema ha sido “La Casa Consistorial cumple 100 años”, la foto de la semana es sobre la protagonista del lema. Sin embargo, por cuestiones de la mecánica del concurso, no pongo la foto hasta el martes por la tarde, ya que la entrega de las fotos del concurso no finaliza hasta las 12:00 del martes, y como todavía no he elegido las fotos a presentar… pues no quiero dar pistas a posibles visitantes que también estén participando en el Rally ;)
No obstante, dado lo cerrado del tema, y la gran cantidad de gente que participa (y los pedazos equipos de mucha gente…), me daría con un canto en los dientes si alguna de las fotos que mande, formase parte de un conjunto de 100 fotos que el jurado seleccionará y presentará en un video con comentarios (o lo que es lo mismo… no aspiro, ni por asomo, a premio alguno).
Así que… el martes sin falta habrá una foto en esta entrada del blog ;)
Actualización [20-V-2008]: Dicho y hecho… he aquí la foto de la semana ;)

La semana pasada ha estado plagada de vistas, no al mar, porque no tengo ninguno cerca (aunque me gustaría pues nunca me cansaré de escuchar el sonido del oleaje, especialmente de noche), pero si de otras cosas que tengo alrededor.
Sin embargo, las cosas se pueden ver de muchas formas, no sólo es lo físico de aquello que uno visualiza, sino el cómo lo observa y aprecia (o desprecia); de hecho es lo más importante (en mi humilde opinión).
La foto de la semana pasada (realizada el domingo de la semana pasada aunque me he despistado y se me olvidó tratarla y escribir la entrada correspondiente) muestra lo que se ve a través de una ventana rota en las escaleras de uno de los pisos del edificio donde vivo. Lo curioso es que, a pesar de una vista tan sencilla, el grado de detalles es tal que la primera vez que ví la ventana rota y me puse a observar lo que mostraba estuve unos cuantos minutos, así que aquí va parte de lo que observé.

Así es, la foto de esta semana (no muy bien hecha porque lo que se podría llamar como equipo de iluminación ha sido un flexo, una linterna y el flash integrado… pero en breve tendré mi primer flash decente; y oye, después de pasar por el Photoshop… hasta me ha quedado decente y todo ¿no?) es un homenaje a esta hortaliza.
Desde siempre he comido zanahorias como un poseso, especialmente cuando más aburrido estaba, y ahora en la Universidad, en época de exámenes o mientras estudio., aunque mi dieta en esos momentos también ha estado compuesta por otros productos alimenticios de los que algún día hablaré…
¿Por qué rescato a la zanahoria ahora? Pues porque las tardes de esta pasada semana han sido protagonizadas por las zanahorias, eso quiere decir que estaba relativamente atareado y nervioso (ya estamos en Mayo y continuo escribiendo mi proyecto… así que el ritmo es frenético y mis nervios están en ebullición).
He aquí mi homenaje a la zanahoria (de supermercado… pero es lo que tenía a mano, las del mercado hace tiempo que no las pruebo, aunque me hubiera gustado hacer el homenaje a unas zanahorias algo menos lisas, lo cual hubiera dado algo más de juego a las texturas).

El viernes pasado cogí la cámara para experimentar un poco, y me fuí al entorno de la catedral a hacer un poco el tonto. La idea era hacer fotos con el gran angular que me compré hace poco, pero después de un rato de experimentos (y de que no dejase de pasar gente por dónde más me molestaba…) decidí dar una vuelta; y justanemente ví auna chica que estaba leyendo tranquilamente, así que decidí hacer un “robado” :P
Vaya por delante, que en todo momento evité capturar la cara de la chica, y creo que más o menos lo logré. Y eso que me vió como que unas doce veces, pues como no tengo un tele-zoom, tampoco podía alejarme mucho para el plano que quería tomar, pero bueno, estuve haciendo experimentos, primero probando a que la chica saliese desenfocada, y luego a la inversa, que ella saliese enfocada y el plano anterior y posterior a ella saliesen desenfocados. Al final me quedé con está última opción y decidí ir a por un HDR… ya que el fondo, como se puede observar, tenía demasiado contraste y con el HDR al menos iba a suavizarlo. El tomar el HDR fue tarea complicada en tanto que había viento, estaba haciendo la foto a pulso (hubiera sido todo un cachondeo ponerme a retratar a la chica con el trípode…) y que la chica es un ser vivo y se mueve (a pesar de hacer las fotos en milésimas de segundos… pero siempre hay pequeños movimientos), pero hubo ese momento que la llamaron por teléfono y no se movió, ¿quién la llamaría?
El motivo de fotografiar a la chica, es que me recordó a mí; yo soy un ser relativamente solitario, y considero que la soledad no es más que otra compañía más que muchas veces necesitamos. Cuando uno está en soledad, significa que realmente no tiene nada, nada en que pensar, nada que hacer, nadie con quien hablar o a quien escuchar, simplemente está rodeado de la nada.

Esta semana ha sido plana, tanto como la foto, al contrario que la anterior que estuvo llena de eventos… Sin embargo, hay un agujero en esta semana, la cuestión está en si es realmente algo que me sobraba y por lo tanto está bien que siga así, e incluso me beneficia o por el contrario, es algo que no debía haber aparecido dicho agujero, y por tanto, me falta . Después de un análisis, no muy exhaustivo, creo que está bien así, no sé si me sobra o me falta, pero la vida no puede ser tan monotona con lo que casi que me veo en la obligación de agradecerlo, sea para bien o para mal.
La foto que presento esta semana no es más que una parte de la pared de una casa que veo todos los días cuando abro la venta. Es gris, lo sé, pero bueno, lo que me hace gracia es que ese agujero lleva ahí toda la vida, y nunca nadie se ha molestado en arreglarlo.

Una semana más ha pasado, y aprovechando que esta semana ha estado llena de eventos, unos agradables y alguno que otro menos, he cambiado el tema del blog, espero que guste a los visitantes (no es que me haya cansado del anterior… pero ya llevaba basntante tiempo con él).
A todo esto, que la entrada no iba sobre el cambio del tema de blog, aunque tampoco creo que merezca una entrada porque tampoco es algo que tuviese previsto, simplemente me dio por ahí. Bueno, a lo que vamos… la foto de la semana es simple, pero representa bastante bien estos días. Basicamente por un lado me he dedicado a analizar en mi proyecto, pero debido a los acontecimientos acaecidos, he analizado lo rápido que se va el tiempo, y lo fácil que es perder a un ser querido.
Algun@s dirán… ¿por qué no ponías directamente la palabra, en lugar de fotografiar la pantalla con la palabra? Pues porque la foto no sólo representa la palabra que se puede leer, sino que está compuesta de pequeños rectángulos de colores, que son los que, mediante el apagado y encendido de unos y otros se logra formar cualquier imagen. Es el detalle con el que analizamos las cosas, lo que nos permite ser más o menos vulnerables a las mismas; sin embargo, intentar el análisis exhaustivo no tiene porqué ayudarnos, puede ser contraproducente.
